STEINWASEN PARK (2024)

Steinwasen Park 2024

Diversión en plena montaña en el corazón de la Selva Negra

Un domingo entre atracciones y naturaleza

El primer domingo del viaje lo habíamos planeado como una combinación perfecta: una mañana de diversión en Steinwasen Park, un parque de atracciones muy peculiar situado en plena montaña, y por la tarde una visita cultural a Friburgo de Brisgovia, la puerta de entrada a la Selva Negra. Pero el día terminó siendo tan intenso y emocionante que la visita a Friburgo tuvo que reducirse a una breve parada al final del día.

El trayecto hasta Steinwasen Park fue uno de los más largos del viaje: más de una hora desde el Capfun Suzel, cruzando la frontera, pasando por primera vez por Friburgo y adentrándonos en las primeras montañas de la Selva Negra.

Un parque único entre montañas

Steinwasen Park combina un paisaje montañoso espectacular con una gran variedad de atracciones para todas las edades. Fue una de las experiencias más recordadas por los niños durante todo el viaje, y además tuvimos la suerte de encontrar una afluencia muy baja, lo que nos permitió disfrutar de las atracciones sin apenas colas.

Nada más comprar las entradas, accedimos a la planta baja donde se encuentra Kinderland, una enorme zona de ocio infantil interior. Desde allí se sale al exterior, donde empiezan a aparecer atracciones para los más pequeños como el paseo en minibalsa, los saltarines Bunny Hop y unos lagos con puentes colgantes muy originales.


Los rápidos: una atracción sorprendente

La primera gran atracción que decidimos probar fueron los rápidos de agua, una barca que desciende por un recorrido con curvas hasta llegar a la piscina final. Lo más curioso es su ascenso vertical al inicio, un mecanismo muy original que no habíamos visto en otros parques.

SpaceRunner y Relámpago Glaciar

Muy cerca encontramos un pabellón cerrado que alberga dos de las mejores atracciones del parque. La primera es SpaceRunner, una atracción indoor donde tú mismo conduces un bobsleigh y decides la velocidad en todo momento. La segunda es Relámpago Glaciar, una montaña rusa interior que recorre el pabellón cruzándose constantemente con SpaceRunner, creando una experiencia muy divertida.

El telesilla hacia la adrenalina

A la salida del pabellón nos encontramos con un telesilla al estilo de una estación de esquí. Pudimos subir los cinco sin problemas en dos telesillas diferentes, que nos llevaron hasta la parte más alta del parque, donde se encuentran las atracciones más emocionantes: la pista de trineos de montaña y la montaña rusa alpina. Ambas descienden a gran velocidad por la ladera hasta regresar al inicio del telesilla.

Desde el telesilla ya pudimos ver otro de los atractivos del parque: un zoológico natural con varias especies que se recorre caminando desde lo alto de la colina mientras vas descendiendo.

El puente colgante de 218 metros

A mitad del camino de vuelta aparece uno de los puntos más impresionantes del parque: el puente colgante de 218 metros, que ofrece una panorámica increíble tanto del parque como de las montañas que lo rodean. Un lugar perfecto para disfrutar del paisaje y hacer fotos espectaculares.

La idea inicial era pasar solo la mañana y comer en Friburgo, pero los niños estaban disfrutando tanto que nos fue imposible salir antes de casi la hora de cierre. Y eso dice mucho de este fantástico parque de atracciones de montaña, totalmente recomendable para familias que visiten la Selva Negra.

Publicar un comentario

0 Comentarios