El inicio perfecto para nuestro viaje
Nuestra primera excursión del viaje por la Alsacia Francesa y la Selva Negra fue la preciosa población alemana de Gengenbach, un pequeño tesoro medieval conocido también por aparecer en la película Charlie y la Fábrica de Chocolate. Su tamaño, su encanto y su ubicación lo convertían en el punto de partida ideal para nuestro recorrido.
Gengenbach se encuentra a apenas 60 kilómetros al sur de Baden-Baden, y como por la tarde debíamos dirigirnos a nuestro alojamiento en el Camping Capfun Suzel, y más tarde a Colmar para celebrar el trece cumpleaños de Arnau, nos venía perfecto como primera parada del viaje.
Gengenbach es uno de los pueblos más bonitos de la Selva Negra, situado a solo 25 minutos de Friburgo y rodeado de colinas verdes y viñedos. Su casco histórico es pequeño, cuidado y lleno de encanto: casas de entramado de madera, plazas tranquilas, calles empedradas y una atmósfera que parece sacada de un cuento
Un paseo fácil y encantador
Aparcamos a las afueras, en un parking cercano al centro pasando las vías del tren en la calle Friedrichstraße. En apenas tres minutos caminando ya estábamos en pleno casco histórico. Gengenbach es muy fácil de visitar: es pequeño, manejable y con solo tres avenidas principales, aunque repleto de callejuelas que merecen cada paso.
Con una mañana tuvimos más que suficiente para recorrerlo con calma y disfrutar de su ambiente medieval.
Engelgasse: la calle más bonita
Empezamos por Engelgasse, la calle que según habíamos leído era la más bonita de Gengenbach. Y no decepcionó: casas de entramado de madera, flores colgantes en cada ventana y un ambiente de cuento que nos obligaba a parar cada pocos metros para hacer fotos. Fue un primer impacto espectacular para comenzar el viaje.
Victor Kretz y los primeros brezels del viaje
Desde Engelgasse salimos directamente a la avenida principal, Victor Kretz. Como ya había hambre, debutamos comprando nuestros primeros brezels del viaje en una panadería local. Mientras los disfrutábamos, descubrimos un curioso pozo junto a una casa con ventanales azules que nos dejó impresionados.
Justo al lado se encuentra la Torre de la Puerta Superior (Obertorturm), a la que se puede subir por unas escaleras para obtener una vista panorámica excelente del centro de Gengenbach.
Torres medievales y rincones con historia
Nos alejamos un poco de la zona más turística para seguir paseando. Vimos la Torre Niggel, entramos en la Iglesia de Santa María y continuamos callejeando hasta llegar a la Torre Kinzigtor, antigua puerta de entrada a la villa y punto clave de vigilancia en tiempos medievales.
La Plaza del Mercado y el Ayuntamiento
Para terminar, llegamos al centro neurálgico de Gengenbach, donde convergen las tres avenidas principales. Allí se encuentra la Plaza del Mercado y el emblemático Ayuntamiento de Gengenbach, famoso porque en Navidad su fachada se convierte en el calendario de adviento más grande del mundo.
Fue el broche perfecto para cerrar nuestra primera excursión del viaje, dejándonos con ganas de ver más lugares como este… y, por suerte, el resto del viaje nos regaló auténticos escenarios mágicos tanto en Alemania como en Francia.
Gengenbach 2024 fue el inicio perfecto para nuestro viaje por Alsacia y la Selva Negra: un pueblo pequeño, encantador y lleno de historia que nos dejó con ganas de seguir descubriendo más joyas medievales en los días siguientes.
INFO PRÁCTICA · GENGENBACH (SELVA NEGRA, ALEMANIA)
Ubicación: Pueblo precioso de la Selva Negra, a 25 minutos de Friburgo.
Cómo llegar: Acceso fácil en coche. Parking amplio junto al casco histórico.
Lo mejor: Casas de entramado de madera, plazas tranquilas y ambiente muy cuidado.
Duración: Paseo de 1–2 horas para ver lo esencial.
Plan en familia: Calles peatonales, ritmo suave y muchas fotos bonitas.
Imprescindible: Plaza principal, calles del casco antiguo y fachadas tradicionales.
Mejor momento: Tarde, con luz cálida y ambiente tranquilo.
Consejo FT: Tomar algo en la plaza para disfrutar del ambiente local sin prisas.




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