Clermont-Ferrand 2016
Primera parada del gran viaje por Francia
Mitad de camino
Un descanso necesario antes de llegar a París
Clermont-Ferrand fue la primera parada de nuestro viaje de verano por Francia. Situada justo a mitad de camino entre nuestra casa y París, era el lugar perfecto para dividir el trayecto en dos y evitar que las diez horas de carretera fueran demasiado duras para Arnau y para Sara, que estaba embarazada de cinco meses.
Hotel en Aubière
Una llegada con anécdota incluida
Reservamos una noche en un bed & breakfast en Aubière, un hotel sencillo pero moderno, con parking gratuito y una relación calidad-precio excelente. Nada más llegar tuvimos la primera anécdota del viaje: la recepción estaba cerrada y tuvimos que improvisar un poco antes de poder instalarnos.
Aun así, el hotel resultó ser una elección muy acertada, con habitaciones nuevas y cómodas, perfectas para descansar después de las primeras cinco horas de carretera.
Labyrinthe des Volcans
Un laberinto natural para empezar el viaje con diversión
Antes del viaje nos habíamos informado sobre un lugar de ocio cercano llamado Labyrinthe des Volcans, situado en Lempdes, a solo 15 minutos en coche. Era un laberinto natural creado con plantaciones de maíz, pensado especialmente para que los niños se lo pasaran en grande.
No dudamos ni un segundo y fuimos a visitarlo. Pasamos un buen rato recorriendo caminos, resolviendo pruebas y perdiéndonos entre pasillos verdes. Como la plantación aún no había crecido del todo, nos dejaron entrar de forma gratuita y repetir el laberinto tantas veces como quisimos.
Descanso y preparación
La aventura solo acababa de empezar
Después del laberinto fuimos a comer a un restaurante de comida rápida cercano y regresamos al hotel para descansar del largo viaje. Tocaba madrugar: al día siguiente nos esperaba la segunda mitad del trayecto hasta Disneyland París, nuestro destino principal y el inicio real del gran viaje por Francia.
Clermont-Ferrand 2016 — Un buen comienzo para un viaje inolvidable.


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