Disneyland París 2016
El corazón mágico de nuestro viaje por Francia
El epicentro del viaje
Un sueño que marcó toda la ruta por Francia
El epicentro de nuestro viaje por Francia era sin duda Disneyland París, y fue alrededor de la idea de visitar este lugar mágico que construimos todo el resto del viaje. Era nuestro gran objetivo del verano, el destino que más ilusión nos hacía y el que Arnau esperaba con los ojos brillantes desde hacía meses.
Reservamos con mucha antelación y conseguimos una oferta espectacular: cinco noches con dos noches de regalo, niños gratis y entradas de cuatro días a Disneyland Park y Walt Disney Studios.
Davy Crockett Ranch
Nuestro bungalow en el Far West
Nos alojamos en un bungalow del Disney’s Davy Crockett Ranch, un complejo enorme rodeado de naturaleza, con ambientación del Far West y una piscina interior gigantesca que Arnau disfrutó muchísimo. Estábamos a solo diez minutos en coche del parque, lo que nos daba libertad total para entrar y salir sin depender de autobuses.
Elegimos este alojamiento porque, tras informarnos, vimos que el tema de la celiaquía no estaba del todo bien resuelto en los restaurantes del parque. Así que llenamos el maletero con comida suficiente para desayunos y cenas, y comíamos dentro del parque durante el día. Fue una decisión perfecta: comodidad total y cero preocupaciones.
Sin colas
La magia de viajar embarazados
Uno de los grandes aciertos del viaje fue que no hicimos ni una sola cola. Sara estaba embarazada de cinco meses y Disney ofrece un carnet especial para embarazadas que permite acceder por la entrada rápida a la mayoría de atracciones familiares.
Esto nos permitió aprovechar los cuatro días al máximo, sin estrés, sin esperas interminables y disfrutando de cada rincón del parque con total tranquilidad.
Momentos mágicos
Instantes que se quedan para siempre
• Primer gran momento: caminar por la avenida principal con el Castillo de la Bella Durmiente al fondo. Fue un sueño cumplido. Arnau se quedó paralizado mirando el castillo, y nosotros también.
• Castillo de las Princesas: había dos horas de cola, pero gracias al carnet de embarazada no hicimos ni cinco minutos. Pudimos recorrerlo con calma y disfrutar de cada detalle.
• Mickey a solas: uno de los momentos más mágicos del viaje fue encontrarnos a Mickey completamente a solas en su casa. Arnau pudo abrazarlo, hablar con él y hacerse fotos sin prisas. Inolvidable.
• Spiderman: en Walt Disney Studios vivimos otro momentazo. Arnau estaba emocionadísimo y el personaje fue súper cercano, divertido y espectacular en las fotos.
• Ratatouille: nuestra atracción favorita. La ambientación, los efectos, la sensación de estar dentro de la cocina… ¡una maravilla! La repetimos varias veces.
• Espectáculo nocturno: cada noche terminábamos viendo el show de luces y proyecciones del castillo. Fuegos artificiales, música, colores… un cierre perfecto para cada día.
Los dos parques
Disneyland Park y Walt Disney Studios
Disneyland Park fue pura fantasía: Main Street USA, el Castillo, Fantasyland, Adventureland, Frontierland, Piratas del Caribe, It’s a Small World y encuentros con personajes por todas partes.
Walt Disney Studios nos encantó por su toque más moderno: Ratatouille, Toy Story Playland, Spiderman, espectáculos de acción y zonas temáticas dedicadas al cine y la animación.
Cuatro días de pura magia
El viaje que Arnau nunca olvidará
Fueron cinco noches y cuatro días intensos, mágicos y llenos de ilusión. Cada mañana entrábamos al parque con la misma emoción, y cada noche volvíamos al bungalow agotados pero felices, sabiendo que estábamos viviendo uno de esos viajes que se recuerdan toda la vida.
Disneyland París fue, sin duda, el corazón de nuestro verano 2016.
Disneyland París 2016 — La magia que dio sentido a todo el viaje.

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