Crucero NCL Jewel 2006
Nuestro primer gran crucero por el Mediterráneo
El verano en el que todo cambió
El verano de 2006 marcó un antes y un después en nuestra forma de viajar. Fue el año en que decidimos dar el salto y hacer nuestro primer gran viaje largo, buscando algo diferente, emocionante y que nos permitiera descubrir varios destinos en una sola aventura.
A través de la agencia americana VacationsToGo encontramos una oferta increíble: un crucero de una semana a bordo del Norwegian Jewel de la naviera americana NCL, con salida y llegada en Barcelona y escalas en Messina, Nápoles, Roma, Florencia y Mónaco.
La sorpresa del camarote garantizado
Reservamos la opción más económica: un camarote interior garantizado. Pero al llegar al puerto de Barcelona… ¡sorpresa! Nos habían asignado un camarote exterior con balcón en las cubiertas superiores, sin pagar nada más. Un auténtico regalo para ser nuestro primer crucero.
Poder disfrutar de la brisa del mar, los amaneceres y las noches navegando desde nuestro balcón fue una experiencia inolvidable.
Organizando nuestro primer grupo privado
Antes de viajar investigamos los precios de las excursiones del barco… y eran carísimas. Además, las distancias entre los puertos y las ciudades eran enormes. Así que, a través del foro de Infocruceros, nos lanzamos a buscar compañeros para formar un grupo privado de excursiones.
Junto a otro viajero de Barcelona organizamos un autobús completo, un planning detallado y hasta una cuenta bancaria común donde cada uno ingresó su parte. El resultado: por el precio de una excursión del barco, hicimos todas.
Vida a bordo: Freestyle Cruising
El concepto Freestyle Cruising de NCL nos encantó: libertad total para cenar donde y cuando quisiéramos. Además de los restaurantes principales, reservamos en varios temáticos:
– Italiano
– Francés (con un Filet Mignon y una Fondue de chocolate espectaculares)
– Japonés (el mejor que habíamos probado hasta entonces)
Las noches en el teatro, los bares, la música en vivo y el ambiente americano hicieron que lo pasáramos genial. Y gracias al grupo conocimos a gente divertidísima con la que compartimos momentos inolvidables.
Momentos que nunca olvidaremos
– La cena de gala, donde montamos una mesa para 20 personas y revolucionamos el
comedor principal.
– La tarde de mala mar en el Golfo de León, tres parejas solas en el jacuzzi
riendo sin parar.
– El último desayuno en el buffet, todos juntos, con alguna lágrima incluida.
Nuestro primer crucero fue un viaje completo, divertido y lleno de primeras veces. Sabíamos que repetiríamos en el futuro… pero también que habíamos puesto el listón muy alto. Ahora cada escala tendrá su propia entrada, como merece un viaje tan especial.
Índice NCL Jewel 2006
Crucero por el Mediterráneo Occidental
🇮🇹 Messina (Sicilia)
Monte Etna y Taormina
🇮🇹 Florencia + Pisa (Livorno)
Renacimiento y torre inclinada
Un crucero inolvidable por el Mediterráneo más clásico.


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