Mont-roig del Camp 2006
Excursión de tarde a la Mare de Déu de la Roca
Una escapada de junio con vistas infinitas
En junio de 2006 aprovechamos una tarde libre para hacer una pequeña pero preciosa excursión a Mont-roig del Camp, uno de los rincones más singulares del Baix Camp. El objetivo era visitar la emblemática Ermita de la Mare de Déu de la Roca, un lugar cargado de historia, espiritualidad y paisajes que parecen pintados.
Un ascenso sencillo con recompensa enorme
Llegamos por la tarde, cuando el sol empezaba a bajar y teñía las montañas de tonos cálidos. El camino hacia la ermita es corto pero muy bonito: senderos entre rocas rojizas, vegetación mediterránea y vistas que se van abriendo poco a poco hacia el mar.
A medida que subíamos, la luz del atardecer hacía brillar la roca roja, creando un paisaje único y muy característico de Mont-roig.
La ermita: historia, silencio y vistas al infinito
Al llegar arriba, la Mare de Déu de la Roca nos recibió con su fachada blanca encajada en la montaña. Un lugar humilde, sencillo, pero con una energía especial.
Desde el mirador disfrutamos de unas vistas espectaculares: Mont-roig del Camp a nuestros pies, el Mediterráneo al fondo, campos, montañas y un horizonte que parecía no terminar nunca. No cuesta imaginar por qué este paisaje inspiró a Joan Miró.
Una excursión corta, sencilla y perfecta para una tarde de junio. La bajada la hicimos con la luz dorada del atardecer, cerrando una visita preciosa a uno de los miradores naturales más bonitos del Camp de Tarragona.
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