Cerdeña (2019)
Porto Torres · Spiaggia La Pelosa · Un paraíso turquesa
Bienvenidos a Italia: cuarta excursión del crucero
Cuarto día de excursiones y primer cambio de país. El Costa Neoriviera llegaba a Porto Torres, en la gran isla italiana de Cerdeña. Teníamos muchas ideas para este día largo, pero una recomendación clara nos hizo decidirnos rápido: visitar la paradisíaca Spiaggia La Pelosa, en Stintino, al norte de la isla.
Cómo llegar a Stintino
Como siempre, lo primero era buscar cómo llegar por libre. La Pelosa está a unos 30 km al noroeste de Porto Torres, pero tuvimos suerte: la línea de autobús 727 enlazaba directamente desde el centro en un trayecto de 45 minutos.
Madrugamos, desembarcamos rápido y caminamos el kilómetro que separaba el puerto del centro. Allí compramos los billetes en un quiosco, practicando nuestro mejor italiano, y esperamos el autobús.
Poco a poco el andén se llenó: todos los turistas tenían la misma idea. Conseguimos subir, aunque no todos con asiento.
La Pelosa: un paraíso turquesa
Tras los 45 minutos de trayecto, caminamos unos 10 minutos bordeando la costa, pasando por pequeñas calas de piedra y hoteles. Y entonces, al bajar la rampa que lleva a la arena, apareció ante nosotros el azul turquesa más intenso que habíamos visto nunca.
Una playa espectacular… y muy concurrida
Era pleno julio, así que la playa estaba masificada: sombrillas de todos los colores, toallas apelotonadas y muy poco espacio libre. Pero aun así, el lugar lo compensaba todo.
Un baño inolvidable
La Pelosa es una playa de arena fina, agua transparente y muy poco profunda durante muchos metros. Perfecta para los niños y para caminar dentro del mar sin prisa.
Las vistas son de postal: la Torre Aragonesa en una pequeña isla, el mar turquesa y un horizonte que parece pintado.
Disfrutamos de dos horas espectaculares. Incluso para quien no es muy playero, La Pelosa tiene algo especial: nadar mar adentro rodeado de ese color es una sensación única.
Regreso a Porto Torres
Los horarios del autobús nos apretaban si queríamos llegar a comer al barco, así que recogimos todo y volvimos al centro de Stintino. El autobús de regreso iba semivacío, muy diferente al de la ida.
Por la tarde teníamos previsto visitar el centro de Porto Torres, pero el cansancio acumulado de los días anteriores nos hizo cambiar de planes. Decidimos descansar y disfrutar de las instalaciones del Costa Neoriviera.
Sabemos que volveremos a Cerdeña en un futuro viaje por carretera, así que dejamos Porto Torres para otra ocasión, haciendo solo unas fotos rápidas del puerto deportivo antes de embarcar.
Cerdeña 2019 — La Pelosa, un paraíso que se queda grabado para siempre.




0 Comentarios