LEGOLAND BILLUND (2015)

 




 
 







 



 
 


Legoland Billund 2015

El inicio mágico de un verano inolvidable

Un viaje pensado para todos

Entre diversión y cultura

Después de mucho pensar cómo compaginar diversión para Arnau y turismo cultural para nosotros, decidimos que el verano de 2015 sería un combinado perfecto: Legoland Billund + Crucero por el Báltico, un total de 17 días recorriendo media Europa. El punto de partida no podía ser otro que Billund, la cuna de LEGO.

Vuelo a Billund

Norwegian y un aterrizaje sin complicaciones

Reservamos un vuelo directo Barcelona–Billund con Norwegian, unas tres horas tranquilas que nos llevaron directamente al corazón de Dinamarca. Desde el aeropuerto, un taxi nos dejó en apenas diez minutos en el Legoland Holiday Village, cargados de maletas y con toda la ilusión del mundo.

Legoland Holiday Village

Una casita de verano en plena naturaleza

Nos alojamos en un bungalow reservado desde la web oficial de Legoland: comedor, cocina y una habitación, pero sin lavabo propio. Aun así, la experiencia fue maravillosa. El camping era un pequeño mundo rodeado de árboles, césped y tranquilidad. Nuestro bungalow estaba cerca de recepción, pero la sensación era de estar solos en plena naturaleza.

Los lavabos y duchas comunitarias estaban impecables, y si hubiéramos alquilado coche, incluso teníamos llave para aparcarlo junto a la casita. El ambiente era totalmente danés: familias que parecían pasar allí todo el verano, niños jugando por todas partes y un clima de diversión constante.

Nada más llegar hicimos una compra rápida en el supermercado del camping. Primera sorpresa: los precios daneses. Todo era carísimo, pero ya sabíamos que estábamos en uno de los países con mayor nivel de vida del mundo.

Rincones favoritos del Holiday Village

Un paraíso para Arnau

El camping tenía varios espacios que nos encantaron:

• Campamento Indio: cabañas triangulares estilo tipi, muy bien tematizadas.

• Parque infantil: dos colchonetas gigantes donde pequeños y mayores saltaban sin parar.

• Granja de animales: con cabras, conejos y un estanque de patos precioso.

• Minigolf: la primera vez que Arnau jugó, y desde entonces quedó enganchado.

• Barco pirata LEGO: perfecto para dejar volar la imaginación.

Legoland Billund

Dos días en el mundo LEGO

Teníamos entrada para dos días consecutivos, sábado y domingo. El primer día llegamos antes de abrir y ya estábamos haciendo cola para entrar de los primeros. Validamos nuestras entradas electrónicas y, de repente, estábamos dentro del mundo mágico LEGO.

A pesar de ser fin de semana, las colas fueron razonables y pudimos disfrutar de casi todas las atracciones infantiles juntos, ya que la mayoría pedían una altura mínima de 1 metro.

Áreas temáticas de Legoland

Un parque dividido en mundos llenos de imaginación

MINILAND
El corazón del parque. Ciudades, puertos, aeropuertos, trenes y barcos construidos con millones de piezas LEGO. Podríamos haber pasado horas observando cada detalle.

LEGO CITY
Una ciudad en miniatura con vehículos, edificios y escenarios que parecían sacados de las cajas de juego de Arnau.

PIRATE LAND
Barcos pirata, calaveras, cofres del tesoro y decorados llenos de aventura. Una de las zonas favoritas de Arnau.

KNIGHTS’ KINGDOM
Castillos medievales, caballeros y dragones. Un mundo de fantasía construido pieza a pieza.

ADVENTURE LAND
Inspirado en exploradores, templos y expediciones. Perfecto para sentirte dentro de una aventura.

DUPLO LAND
Zonas pensadas para los más pequeños, con piezas gigantes y atracciones suaves.

Despedida de Billund

Rumbo a Copenhague

Tras dos días intensos en Legoland y cuatro noches en el Holiday Village, tocaba despedirse de Billund. Habíamos cumplido un sueño y empezaba la siguiente etapa del viaje: Copenhague, donde nos esperaba una tarde mágica en los Jardines del Tivoli y, al día siguiente, el embarque en el crucero de 13 días por las Capitales Bálticas.

Legoland Billund 2015 — El comienzo perfecto de un verano para recordar.

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