Un paseo matinal por la ciudad más colorida de Alsacia
Dedicamos una mañana a descubrir Colmar. Colmar es el corazón más dulce de Alsacia: canales tranquilos, casas de colores, flores por todas partes y ese ambiente de cuento que parece detenido en el tiempo. Pasearlo es fácil y suave, perfecto para una tarde sin prisas, dejándose llevar por sus calles estrechas, sus puentes y sus fachadas de madera. La zona de La Petite Venise es la postal más famosa, pero lo mejor de Colmar es la sensación: luz cálida, ritmo lento y esa mezcla de historia y encanto que lo convierte en uno de los pueblos más bonitos de Europa. Es una parada imprescindible para respirar Alsacia en estado puro.
Llegamos temprano, cuando las calles estaban tranquilas y la luz suave de la mañana hacía que las fachadas brillaran aún más.
Paseo por el casco histórico
Empezamos recorriendo el casco histórico, lleno de casas de entramado de madera, balcones floridos y calles empedradas. Pasamos por la Maison Pfister, la Rue des Marchands y la zona de la Collégiale Saint-Martin.
Cada esquina parecía una postal, con colores vivos y detalles cuidados que hacen de Colmar un lugar único en Europa.
En uno de los puentes de Colmar dejamos un pequeño gesto que se quedará allí mucho más tiempo que nosotros: un candado rojo en forma de corazón, con “Familia Tokers” escrito a mano. Los niños lo miraron como si fuera un tesoro y juntos lo cerramos sobre la barandilla, dejando un pedacito de nuestro viaje anclado a la ciudad
Paseo en barquito por la Petite Venise
Una de las experiencias más bonitas de la mañana fue el paseo en barquito por la Petite Venise. Navegar por los canales rodeados de casas de colores y puentes llenos de flores fue un momento mágico para toda la familia.
El recorrido es corto pero muy especial, perfecto para ver Colmar desde otra perspectiva.
Comida en Le Bistrot Gourmand
Para comer elegimos Le Bistrot Gourmand, un restaurante acogedor con opciones sin gluten perfectas para Sara. La comida fue deliciosa y el trato muy amable, ideal para hacer una pausa antes de continuar la ruta.
Parada final: la Estatua de la Libertad
De camino de vuelta al camping Capfun Suzel, hicimos una parada rápida para ver la Estatua de la Libertad de Colmar, un homenaje a Auguste Bartholdi, escultor nacido en la ciudad.
Es una réplica sorprendente y un punto muy curioso para completar la visita.
La excursión de mañana en Colmar fue una de las más bonitas del viaje: un paseo lleno de color, historia y rincones mágicos, perfecto para disfrutar en familia antes de regresar al camping.
INFO PRÁCTICA · COLMAR (ALSACIA, FRANCIA)
Ubicación: Colmar está en el noreste de Francia, en pleno corazón de Alsacia, a 30 km de la frontera con Alemania.
Cómo llegar: Acceso fácil en coche dentro de una ruta Alsacia–Selva Negra. Parkings recomendados: Parking de la Mairie y Parking Rapp.
Lo mejor: La Petite Venise, la zona más bonita de Colmar: canales, puentes floridos y casas de colores.
Duración: 2–3 horas para recorrer el centro histórico sin prisas.
Plan en familia: Calles peatonales, helados, rincones fotogénicos y ritmo suave. Perfecto para ir con niños.
Mejor momento: Tarde y atardecer, cuando la luz cálida hace que las fotos salgan espectaculares.
Consejo FT: Pasear por los puentes principales y perderse por las calles de entramado de madera del casco antiguo.
Toque FT personal: En uno de los puentes dejamos un candado rojo en forma de corazón con “Familia Tokers”, nuestro pequeño recuerdo anclado a Colmar.


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