Coma‑ruga 2025
Escapada de una noche en pareja en el Hotel Maramar
Una noche sin niños para desconectar
Esta escapada a Coma‑ruga fue un pequeño lujo: una noche sin niños, pensión completa y un hotel pensado para relajarse. El Hotel Maramar nos recibió con un ambiente tranquilo, moderno y perfecto para desconectar del ritmo diario.
Llegamos al mediodía, dejamos las cosas en la habitación y empezamos a disfrutar de la calma del hotel, sin horarios y sin prisas.
El rooftop: el gran protagonista
El punto fuerte del hotel es su rooftop, un espacio moderno con vistas abiertas al Mediterráneo. Pasamos allí buena parte de la tarde, entre tumbonas, brisa marina y una sensación de desconexión total.
Es el tipo de lugar donde el tiempo se detiene un poco: música suave, ambiente relajado y el mar extendiéndose hasta el horizonte.
Paseo nocturno por el paseo marítimo
Después de cenar salimos a caminar por el paseo marítimo de Coma‑ruga. La noche estaba tranquila, con el sonido del mar acompañando cada paso y la playa prácticamente vacía.
Fue un paseo sencillo pero especial, de esos que se disfrutan precisamente porque no hay prisa, ni interrupciones, ni obligaciones. Solo caminar, hablar y respirar mar.
La escapada fue corta, pero suficiente para recargar energía y volver a casa con la sensación de haber tenido un pequeño paréntesis dentro del año. Coma‑ruga y el Hotel Maramar se convirtieron en un refugio perfecto para una noche diferente en pareja.

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