Maspalomas (2023)
El corazón turístico del sur y la puerta a las dunas infinitas
Nuestro centro de operaciones en Gran Canaria
Maspalomas, una de las zonas más turísticas de Gran Canaria, fue el lugar escogido para alojarnos durante nuestra escapada familiar de cuatro días. Desde aquí organizamos todas las excursiones del viaje, y además es donde se encuentra una de las visitas más esperadas: las Dunas de Maspalomas.
Situada en el sur de la isla, Maspalomas disfruta de una meteorología perfecta, con temperaturas más cálidas que en el norte. Entre las actividades que preparamos estaban la visita a la Playa del Inglés, el parque de atracciones Holiday World y, por encima de todo, las míticas dunas.
Desde nuestro hotel, el Labranda Playa Bonita, a apenas cien metros teníamos un mirador con las dunas al horizonte, una primera toma de contacto que nos dejó con ganas de más.
Holiday World Maspalomas · Diversión asegurada
La primera tarde, después de dejar las maletas, buscamos una actividad divertida para los pequeños y la encontramos en Holiday World Maspalomas, un amplio parque con más de treinta atracciones, tanto al aire libre como en zona cubierta. La atracción estrella para ellos fue, sin duda, la montaña rusa.
Fue una tarde fantástica: sin colas, pudiendo subir a todo y repetir tantas veces como quisieron, vestidos con nuestra camiseta familiar de TikTok. Después volvimos al hotel para cenar gracias al Todo Incluido.
Lo que no esperábamos era que insistieran tanto en volver al parque después de cenar. Y tenían razón: verlo completamente iluminado por la noche fue una auténtica maravilla. Acertaron de pleno.
Las Dunas de Maspalomas · El desierto junto al mar
La última tarde del viaje estaba marcada en rojo: tocaba visitar las Dunas de Maspalomas, uno de los paisajes más impresionantes de toda Canarias. Accedimos a través del Hotel Riu Palace para llegar primero al mirador, desde donde se obtiene una vista espectacular del mar de arena.
Las dunas forman un auténtico desierto junto al océano, un paisaje creado por la propia naturaleza. No pudimos resistirnos a caminar por encima de ellas, sentir la arena bajo los pies y, cómo no, hacer alguna croqueta desde lo alto. Una experiencia que los niños recordarán siempre.
Lástima que se levantó algo de viento, moviendo la arena y acortando la visita, pero aun así fue uno de los momentos más mágicos del viaje.
Minigolf Atlántico · Última noche perfecta
Después de disfrutar de las dunas, les regalamos una última sorpresa: una partida en el minigolf tematizado Atlántico, que veíamos cada día al volver al hotel. Fuimos caminando y pasamos una noche divertidísima en un minigolf muy bien cuidado.
Arnau incluso hizo el récord infantil y lo mostraron en las pantallas interactivas, un broche final perfecto para cerrar nuestra estancia en Maspalomas.
Maspalomas fue mucho más que nuestro alojamiento: fue diversión, clima perfecto y el escenario de las dunas más impresionantes que hemos visto nunca.








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