OLITE (2021)



Iglesia de Santa María la Real


Galerías Castillo de Olite


Palacio Real de Olite


Olite (2021)

Un castillo de cuento en el corazón de Navarra

Una visita imprescindible pese a los obstáculos

En la planificación de nuestras vacaciones por Navarra, la visita a Olite y a su imponente castillo medieval se había convertido en uno de los objetivos imprescindibles del viaje. A pesar de los contratiempos —dos días complicados por gastroenteritis de los pequeños que nos obligaron a cancelar la visita prevista a Pamplona y Olite— finalmente pudimos realizar la excursión durante el día de traslado hacia Huesca.

Este cambio de última hora nos hizo descartar las visitas a Sos del Rey Católico y Jaca, pero Olite era una prioridad absoluta. No podíamos marcharnos de Navarra sin conocer uno de los castillos más bonitos de Europa.

Primeras vistas · La Ronda del Castillo

Abandonamos Mendigorría y, en apenas treinta minutos, dejamos los coches en el parking habilitado fuera de la villa medieval. Desde allí comenzamos la excursión recorriendo el camino exterior de la muralla, la Ronda del Castillo.

Solo con ver sus torres, murallas y siluetas medievales, Olite nos recordó —en pequeño— a la bella Carcassonne del sur de Francia. Un anticipo perfecto de lo que nos esperaba.

El casco histórico y la Iglesia de Santa María la Real

Entramos al casco histórico por el Portal de la Cava, llegando enseguida a la Plaza de Carlos III, centro neurálgico de Olite y acceso principal al Palacio Real.

Como aún no había abierto sus puertas, aprovechamos para visitar el exterior de la Iglesia de Santa María la Real, situada en la Plaza de los Teobaldos, junto al Parador Nacional. Su fachada es uno de los conjuntos más importantes de la escultura gótica navarra, y aunque forma parte del conjunto del castillo, su puerta se encuentra fuera de las murallas.

El Palacio Real de Olite · Un castillo de cuento

A la hora de apertura ya estábamos preparados para comenzar la visita al Palacio Real de Olite, dividido en tres partes: • Palacio Viejo (actual Parador) • Ruinas de la Capilla de San JorgePalacio Nuevo, la parte visitable

El acceso se realiza por un amplio patio que antiguamente fue el jardín de los toronjales.

Estancias reales

En la primera planta recorrimos la Cámara de la Reina, con sus grandes chimeneas, la Cámara del Rey con su espectacular salón, y la Galería de la Reina, un pequeño claustro que formaba parte de un antiguo jardín colgante. Aunque las salas están vacías, es fácil imaginar el lujo que debieron tener en su época.

La Galería del Rey

Al salir de la Cámara del Rey se accede a la Galería del Rey, una sucesión de arcos góticos con vistas privilegiadas al resto del castillo. Uno de los rincones más fotogénicos del conjunto.

Torres, pasadizos y vistas infinitas

El exterior del castillo es, sin duda, la parte más espectacular de la visita. Torres, pasadizos, caminos de ronda y escaleras de caracol conectan cada rincón del palacio, creando un auténtico laberinto medieval.

Subimos a varias torres para disfrutar de las mejores vistas del castillo, del casco histórico de Olite y de los viñedos que rodean la villa. Cada ángulo era una postal.

Una visita que mereció la pena

A pesar de los imprevistos y del cambio de planes, la visita a Olite fue absolutamente inolvidable. Un castillo medieval de cuento, uno de los más bonitos de Europa, y una parada imprescindible en cualquier ruta por Navarra.

Con la visita completada, pusimos rumbo a Huesca para comenzar la segunda parte de nuestro viaje de verano.

Olite 2021 — Un castillo de cuento que supera cualquier expectativa.

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