Bassa d’Oles (2020)
Un paseo tranquilo antes del temporal en el Bosque de Varicauba
Un último día con previsión de lluvia
Avisados de que se esperaba un día de meteorología complicada con lluvias abundantes a partir del mediodía, decidimos que nuestra última excursión por la Vall d’Aran fuera cercana a Viella y con un recorrido corto. La visita a la Bassa d’Oles, en pleno Bosque de Varicauba, cumplía todos los requisitos: un entorno precioso, un paseo circular sencillo y apenas 700 metros de recorrido.
Acceso desde Viella
Para llegar a la Bassa d’Oles se puede acceder desde Gausac, Es Bòrdes o Aubert, pero viniendo desde Viella la opción más rápida era subir por Gausac, situado a solo 1 km. Desde allí tomamos la pista asfaltada señalizada que asciende durante unos 8 kilómetros hasta llegar al aparcamiento gratuito junto a la balsa.
Como fuimos muy temprano, no tuvimos ningún problema para aparcar.
Un lago entre montañas
La primera imagen al bajar del coche es inolvidable: un lago tranquilo rodeado de montañas, prados verdes y un silencio absoluto solo roto por el sonido del viento y el movimiento de unas vacas curiosas que parecían vigilar a los visitantes.
La Bassa d’Oles es un lugar muy querido por los araneses, que suelen venir a hacer picnic, pasar el día o iniciar rutas senderistas y de BTT. Incluso vimos a un grupo de excursionistas que comenzaba la subida al Montcorbison desde allí.
Ruta circular por el Bosque de Varicauba
Nosotros optamos por la ruta fácil: un paseo circular de 700 metros bordeando toda la Bassa d’Oles. El sendero comienza directamente desde el aparcamiento y se adentra en el Bosque de Varicauba, un entorno donde lo más destacado es la tranquilidad, el paisaje y el olor a bosque húmedo.
Tras aproximadamente una hora de caminata tranquila, dimos por finalizado el recorrido alrededor de la balsa.
Plan Batalher y el Abeto de los Chupetes
Desde allí descendimos en coche hasta el Área Natural Plan Batalher, un lugar ideal para pasar un día en familia. Las hayas y abetos gigantes ofrecen sombra a las mesas de picnic, muchas de ellas equipadas con barbacoas.
Pero nuestro objetivo no era hacer picnic, sino visitar Er Auet des Chuquetes, el famoso Abeto de los Chupetes. Según la tradición, las familias traen aquí los chupetes para que los niños los cuelguen en el árbol y dejen de usarlos. Un rincón encantador lleno de recuerdos familiares.
Despedida de la Vall d’Aran
Finalizada la visita a Plan Batalher, dimos por concluida nuestra última excursión matinal por la magnífica Vall d’Aran. La tarde la pasamos descansando en el aparthotel, ya que la previsión de lluvias se cumplió por completo.
La Vall d’Aran, un destino que siempre habíamos tenido apuntado, nos enamoró desde el primer día. Sabemos que volveremos, porque aún nos quedan muchos lugares por descubrir.
Bassa d’Oles 2020 — Un rincón tranquilo para despedir nuestra aventura aranesa.





0 Comentarios