Walt Disney Studios Paris (2019)
Un día de cine entre atracciones, espectáculos y mucha magia
Elegimos el parque perfecto para un domingo
El primer día de parques llegó con dudas por el tiempo y por ser domingo, pero finalmente decidimos empezar por el Walt Disney Studios Park. Es un parque más pequeño y manejable, ideal para evitar colas y dejar el plato fuerte —Disneyland Park— para el lunes, cuando habría menos gente.
Madrugamos para estar antes de la apertura, con las entradas ya impresas y listas para disfrutar al máximo del parque dedicado al mundo del cine.
Un parque que ya conocíamos… pero con un Arnau más mayor
Walt Disney Studios se divide en cuatro áreas: Front Lot, Toon Studio, Production Courtyard y Backlot. Ya lo conocíamos de nuestra visita de 2016, pero esta vez Arnau era más mayor y podía subir a muchas atracciones que antes no podía disfrutar.
Nada más entrar, en Front Lot, Goofy nos dio la bienvenida con sus bromas. Después compramos el Photopass para los dos días y cruzamos el espectacular Disney Studio 1, el edificio que simula un estudio de Hollywood y que da acceso al resto del parque.
Primer Fastpass del día: Ratatouille
Disneyland Paris dispone de Fastpass, un sistema que permite reservar una hora concreta para entrar sin colas. Teníamos claro cuál sería el primero: Ratatouille, en Toon Studio. Conseguimos hora para las 12:00, así que aprovechamos la mañana para explorar.
A las 10:00 nos dirigimos a Toy Story Playland, donde nos hicimos fotos con el enorme Buzz Lightyear y el simpático dinosaurio Rex. Después subimos todos juntos a Slinky Dog, una atracción familiar con subidas y bajadas suaves.
Espectáculo de acción y camino hacia Ratatouille
A las 11:00 asistimos al espectáculo Moteurs… Action! en Backlot. Inspirado en Cars, es una demostración al aire libre de escenas de acción, persecuciones y efectos especiales. Impresionante.
De camino a Ratatouille hicimos una parada en el paraguas de Cantando bajo la lluvia para las fotos de rigor, y vimos un pequeño desfile de Star Wars.
Y por fin llegó el momento: Ratatouille. Una atracción 4D que te convierte en una pequeña rata dentro de una cocina parisina. Es una de las mejores atracciones del parque, y además pudimos hacernos fotos con el mismísimo Remy. La plaza inspirada en la película es preciosa.
Mickey and the Magician y más encuentros mágicos
Nuestro siguiente objetivo era el espectáculo Mickey and the Magician, que no habíamos visto en 2016. De camino nos encontramos con Buzz Lightyear, que se hizo fotos con los niños y les gastó alguna broma divertida.
El espectáculo es una maravilla: Mickey aprende magia mientras aparecen escenas de películas míticas. Las niñas, agotadas, se quedaron dormidas justo antes de la parte de Frozen, así que decidimos repetirlo por la tarde.
Comida, Fastpass y la temida Tower of Terror
Comimos en Disney Studio 1, en un restaurante de comida rápida pero con un ambiente espectacular. Después tocaba usar el Fastpass de The Tower of Terror, una de las atracciones más fuertes del parque.
Mientras esperábamos, aprovechamos para hacernos fotos en la zona de Monstruos S.A.. Luego subimos por turnos a la Tower of Terror: un hotel encantado que termina en un ascensor con caída libre. La panorámica previa es increíble, y el Photopass captó nuestras caras de susto perfecto.
Rock & Roller Coaster y la misión imposible: Crush’s Coaster
Por la tarde repetimos Mickey and the Magician con las niñas, mientras los demás íbamos a Rock & Roller Coaster, una montaña rusa interior ambientada en música rock. Mucho más fuerte de lo que parece desde fuera.
Antes de irnos queríamos subir sí o sí a Crush’s Coaster, la atracción dedicada a Nemo. Nunca bajó de 60 minutos de espera, pero no queríamos marcharnos sin hacerla. Hicimos la cola de 50 minutos mientras las niñas esperaban fuera con el sistema Baby Switch.
Crush’s Coaster es sorprendente: una montaña rusa que gira 360º y combina tramos interiores y un pequeño tramo exterior. Fue la última atracción del día.
Un día intenso, completo y muy bien aprovechado
Salimos del parque agotados pero felices. Habíamos visto los espectáculos principales, montado en todas las atracciones importantes y el tiempo nos había respetado.
Lo único negativo fue no poder disfrutar de algunos personajes y que varias zonas estaban en obras, como parte de Toon Studio o la atracción Behind the Scenes, que en 2016 nos había encantado.
Tocaba descansar: al día siguiente llegaba el plato fuerte, Disneyland Park.
Walt Disney Studios 2019 — Un día de cine, adrenalina y magia sin descanso.















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