Barcelona en Navidad 2014
Luces, gastronomía y magia en una escapada de cuatro días
Un viaje con tres objetivos
Navidad, diversión y gastronomía sin gluten
Para el Puente de Diciembre organizamos una escapada de cuatro días a la fantástica Barcelona, a la que llegamos en un cómodo viaje en tren de una hora desde Tarragona. Nunca antes habíamos estado tantos días seguidos alojados en la ciudad, así que planeamos una estancia con tres objetivos claros:
1 — Navidad: disfrutar del ambiente, las luces y las calles iluminadas.
2 — Diversión: visitar lugares emblemáticos como el Zoo y el Aquarium.
3 — Gastronomía: seguir una ruta de restaurantes aptos para celíacos creada por Sara.
La excusa del viaje era una visita médica de Arnau que haríamos la primera tarde.
Reservamos tres noches en el Hotel Nouvel, muy bien situado en la calle Santa Anna, a pocos pasos de Plaça Catalunya.
La primera sorpresa llegó nada más entrar: nos asignaron una Junior Suite impresionante, moderna y con dos balcones de estilo victoriano con vistas hacia las Ramblas y Portal de l’Angel.
Día 1 — Plaça Sant Jaume y Fira de Santa Llúcia
La Barcelona más navideña
Dejamos rápidamente las maletas y salimos a disfrutar de la Barcelona navideña. Caminamos por Portal de l’Angel, donde nos recibió un enorme árbol de Navidad.
Nuestra primera visita fue la Plaça Sant Jaume, con su belén gigante en el centro. Dejamos la Fira de Santa Llúcia para la tarde.
De camino al restaurante, tal como le habíamos prometido a Arnau, paramos en la Tienda Disney para que eligiera un juguete.
Comimos en La Lluna, restaurante asociado al hotel, donde disfrutamos de platos de gran calidad.
Por la tarde visitamos la Fira de Santa Llúcia, repleta de paradas navideñas, caganers de famosos y un ambiente espectacular. Arnau no podía faltar a su cita con el tió gigante bajo las escaleras de la Catedral.
Después de la visita médica de Arnau, que fue perfecta, nos fuimos en metro a nuestra primera cena temática sin gluten: Out of China, un restaurante chino de autor con platos espectaculares.
Volvimos caminando para disfrutar de las luces navideñas, destacando la original iluminación de la calle Pelayo.
Día 2 — Catedral y Aquarium
Historia, magia y tiburones
Por la mañana visitamos el interior de la Catedral de Barcelona y su claustro decorado con motivos navideños.
Caminamos hacia el mar para hacer una parada obligada: un café en el mágico Bosc de les Fades.
Para comer elegimos Fastvinic, un espacio ecológico con bocadillos de gran calidad.
Por la tarde tocaba uno de los platos fuertes: el Aquarium de Barcelona. Disfrutamos muchísimo, especialmente del túnel submarino con tiburones, rayas y peces nadando sobre nuestras cabezas.
Después visitamos el parque infantil marino, donde los niños aprendían jugando.
La cena temática del día fue en Il Piccolo Focone, cerca de la Sagrada Familia, donde disfrutamos de pasta y pizza sin gluten. Fuimos y volvimos en metro.
Día 3 — Zoo de Barcelona
Animales, sorpresas y una anécdota inesperada
Dedicamos el día entero al Zoo de Barcelona. Aunque algo anticuado, nos encantó. Arnau disfrutó del paseo en poni, la granja de animales y ver tigres, leones, jaguares, jirafas y elefantes.
Allí vivimos la mayor anécdota del viaje: vimos correr a trabajadores con extintores, una ambulancia y varios accesos cerrados. Una persona había entrado en la guarida de los leones con un traje de camuflaje. Habíamos pasado por allí solo quince minutos antes. Por las noticias supimos que sobrevivió, aunque con lesiones graves.
Volvimos caminando al hotel pasando por el Parc de la Ciutadella, el Arc de Triomf y la Plaza Urquinaona.
La tercera cena temática fue la más original: Cantina Tijuana, cerca del Hospital Clínic, con comida mexicana sin gluten y un ambiente auténtico.
Día 4 — Plaça Catalunya sobre hielo
Un final inesperado y muy especial
En Plaça Catalunya había instalada una carpa con una pista de hielo para adultos y otra para niños. Llevábamos cuatro días dándole largas a Arnau, pensando que no se atrevería… pero nos pidió patinar.
Le pusieron patines, casco y un pingüino de apoyo. Al principio parecía que lo dejaría enseguida, pero acabó cogiéndole el truco y disfrutó toda la sesión mientras nos turnábamos para ayudarle.
Fue un cierre perfecto para una escapada diferente a la Barcelona que solíamos visitar, llena de ambiente navideño, gastronomía y diversión asegurada.
Barcelona en Navidad 2014: luces, magia y una ciudad que nos enamoró aún más.





1 Comentarios
Antes de comenzar con el listado de lugares para visitar, queremos hablaros de algo que deberíais hacer, alquilar un barco en Barcelona. ¿Por qué? Porque estamos en una capital con mar, y eso hay que aprovecharlo.
ResponderEliminarNosotros os recomendamos la empresa privatetour visita aquí y conoce mas. El trato del personal es fantástico, tienen muchos años de experiencia y saben perfectamente cuáles son los mejores sitios para llevarte. La reserva incluye patrón, aperitivo y bebida.