Es una gran escultura esculpida de roca con cara de persona y cuerpo de león, que ofrece una panorámica espectacular de las pirámides a su espalda.
CIUDADELA DE SALADINO
Es un recinto amurallado con varios museos y mezquitas situada en una colina, y desde allí pudimos disfrutar de vistas panorámicas excelentes de la ciudad, es un lugar privilegiado.
Se pueden visitar innumerables iglesias, la sinagoga y, sobre todo, caminar por callejuelas increíbles.
Egipto 2009 · El Cairo
Día 1 — Aterrizaje, caos en el aeropuerto y oasis en el Pyramids Park
Llegada a El Cairo
Del vuelo tranquilo al caos del aeropuerto
El viaje comenzaba con un vuelo directo Madrid – El Cairo de poco más de cuatro horas. Aterrizamos en el Aeropuerto Internacional de El Cairo sin imaginar que lo más complicado no sería el vuelo, sino salir del aeropuerto.
Nada más bajar del avión nos encontramos con un caos absoluto: gente por todas partes, colas sin sentido, funcionarios que no sabían explicarnos nada y una tasa que nadie parecía tener claro dónde se pagaba. Después de dar vueltas y preguntar, encontramos una especie de banco improvisado donde finalmente pudimos pagar las tasas y cruzar la puerta de salida.
Fuera nos esperaba un autobús que se convirtió en nuestro refugio inmediato. Subimos rápido, todavía con el agobio del aeropuerto encima, y desde la ventana empezamos a ver la realidad de Egipto: calles llenas de gente, coches, motos, ruido y movimiento constante. Una primera impresión que imponía respeto.
Hotel Pyramids Park
Un oasis a las afueras de la ciudad
Nos llevaron al Hotel Pyramids Park, situado a las afueras de El Cairo. Era un hotel enorme, de estilo occidental, con una gran piscina central y una habitación que más parecía un apartamento por su tamaño.
Después del caos del aeropuerto, el hotel nos pareció un auténtico oasis donde por fin pudimos respirar tranquilos.
Primer día de calma
Instalaciones del hotel y nuevos compañeros de viaje
Decidimos dedicar este primer día a disfrutar de las instalaciones del hotel, con sus restaurantes y zonas comunes. Fue también cuando conocimos a las dos parejas catalanas que nos acompañarían durante los 15 días de viaje.
Desde el primer momento hubo muy buen ambiente y pronto se convirtieron en parte esencial de la experiencia, compartiendo risas, anécdotas y planes para los días siguientes.
Nos fuimos a dormir pronto, sabiendo que al día siguiente empezaban las grandes visitas: Pirámides de Giza, Esfinge, Museo de El Cairo, Barrio Copto y muchos lugares más.
El Cairo nos recibió con caos, calor y un choque cultural enorme, pero también con la emoción de estar a punto de vivir uno de los viajes más especiales de nuestras vidas. El Día 1 fue solo el comienzo.

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