Crucero por el Nilo
Una semana navegando entre templos, desierto y vida a orillas del río más mítico
Inicio de una nueva etapa
Del caos de El Cairo a la calma del Nilo
Después de cuatro días intensos en El Cairo, tocaba cambiar completamente de ritmo. La siguiente etapa del viaje era un crucero fluvial de una semana por el Nilo, una experiencia que combinaba navegación, templos milenarios, paisajes únicos y momentos inolvidables.
Vuelo interno hacia el sur
Un avión pequeño para un gran viaje
Para llegar al punto de inicio del crucero tomamos un vuelo interno con Egyptair. El avión era muy pequeño, con solo cuatro asientos por fila y un pasillo estrecho. Imponía un poco al subir, pero el vuelo fue tranquilo y en poco tiempo ya estábamos en el sur de Egipto, listos para embarcar.
MS Nile Shams
Nuestro hogar flotante durante siete días
Durante una semana, nuestro hogar sería el MS Nile Shams, un barco pequeño pero muy lujoso, con todas las comodidades: piscina y bares en la cubierta superior, camarotes amplios y una sala de fiestas donde cada noche terminaba con música y actividades.
El ambiente del barco era perfecto para relajarse entre excursiones y disfrutar aún más del grupo de amigos que habíamos hecho en El Cairo.
El paisaje del Nilo
Un contraste que sorprende cada día
Navegar por el Nilo es una experiencia visual única. A un lado del río, vegetación, palmeras, cultivos y vida. A apenas unos metros, desierto absoluto. Ese contraste tan radical se repite durante todo el recorrido y nunca deja de impresionar.
Ventajas del crucero largo
Una semana completa para disfrutar sin prisas
Elegimos la opción de una semana completa, ida y vuelta, lo que nos permitió hacer las excursiones con más calma, disfrutar de los templos sin prisas y vivir más la navegación y el ambiente del barco.
La única excepción fue el día de visitas intensas en la zona de Luxor, que estaba repleto de lugares imprescindibles.
Ruta y paradas principales
Templos, esclusas y lugares inolvidables
Durante la semana, el barco fue haciendo paradas en algunos de los templos más importantes del país:
Edfu — Visita al magnífico Templo de Horus, uno de los mejor conservados de Egipto.
Esna — Paso por la esclusa y divertida anécdota con vendedores en barcas, donde compramos los trajes típicos egipcios.
Asuán — Una de las zonas más bonitas del recorrido, con excursiones muy especiales.
Abu Simbel — La joya del viaje, una visita imprescindible que nos ocupó más de dos días.
Philae y Kom Ombo — Dos templos espectaculares en el camino de vuelta.
El crucero por el Nilo fue una de las partes más especiales del viaje: navegación tranquila, templos impresionantes, paisajes que parecen sacados de otra época y un ambiente mágico que solo se vive en Egipto. A partir de aquí, el viaje continúa con tres capítulos: Luxor, Asuán y Abu Simbel.

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