Carcassona 2009
4 días entre la Cité y la Ruta de los Castillos Cátaros
Febrero 2009
Un viaje cultural e histórico por el Aude francés
Después de una recomendación y de informarnos bastante por internet, decidimos hacer una escapada de 4 días a Francia para visitar la Ciudad Medieval de Carcassonne y recorrer parte de la Ruta de los Castillos Cátaros en la región del Aude. Un viaje cultural, histórico y lleno de lugares impresionantes.
Tras unas cuatro horas de coche llegamos a última hora de la tarde y nos alojamos a los pies de la Cité, en la Résidence La Barbacane, un apartamento muy completo y bien situado. Nada más salir, nos encontramos con la ciudad amurallada totalmente iluminada, una imagen espectacular que nos dejó sin palabras.
Día 1
La Cité de Carcassonne
A primera hora de la mañana, desde los apartamentos accedimos directamente a una puerta posterior que daba entrada a la ciudad medieval. Cruzarla fue como viajar en el tiempo: calles adoquinadas, murallas imponentes y un silencio mágico al ser tan temprano, sin apenas turistas.
Recorrimos todas sus callejuelas, el foso, las tiendas típicas y visitamos la iglesia. Finalmente contratamos la visita guiada al Castillo, que nos permitió ver su interior y caminar por las murallas, disfrutando de vistas increíbles.
Para comer buscamos un lugar típico donde probar el famoso Cassoulet, un plato contundente pero delicioso, perfecto para seguir explorando.
Por la tarde nos alejamos un poco de la Cité para visitar la parte moderna de la ciudad y disfrutar desde allí de unas vistas preciosas de la fortificación.
Día 1 (tarde)
Lastours — Cuatro castillos en lo alto del valle
Después cogimos el coche para visitar Lastours, donde desde un mirador contemplamos cómo cuatro castillos cátaros dominan el valle desde una colina estratégica. Un paisaje impresionante.
Volvimos a Carcassonne para disfrutar de la Cité iluminada por la noche, una auténtica maravilla.
Día 2
Narbonne, Fontfroide, Lagrasse y Castelnaudary
Comenzamos el día en la bellísima ciudad de Narbonne, donde paseamos junto al Canal de la Robine, con sus puentes y embarcaciones. Desayunamos en la plaza del Ayuntamiento con la catedral frente a nosotros, un momento perfecto.
Muy cerca visitamos la Abadía de Fontfroide, situada en plena naturaleza. Por motivos que nadie supo explicarnos estaba cerrada, así que solo pudimos verla por fuera, aunque se apreciaba que estaba muy bien conservada.
De camino de vuelta paramos en Lagrasse, catalogado como uno de los pueblos más bellos de Francia. Puentes empedrados sobre el río Orbieu, calles tranquilas y la Abadía de Sainte-Marie completan un conjunto precioso.
Nuestra última visita del día fue Castelnaudary, famosa por el Grand Bassin del Canal du Midi, un gran lago que da la sensación de que la ciudad flote sobre el agua. Paseamos alrededor del lago disfrutando de la tranquilidad del paisaje.
Día 3
Saint Hilarie, Alet les Bains y el Castillo de Quéribus
En nuestro camino de regreso, la primera parada fue Saint Hilarie, conocida por su abadía y su vino espumoso, del cual compramos varias botellas. Lo que más nos gustó fue su claustro gótico, lleno de historia y serenidad.
Tras una breve parada en Limoux, llegamos a Alet les Bains, donde visitamos su abadía parcialmente destruida, pero igualmente impresionante y cargada de historia.
Después de una foto panorámica del Castillo de Puilarens, nos dirigimos al Castillo de Quéribus, en Cucugnan. El castillo, situado en lo alto de una montaña rocosa, se alcanza por un camino difícil pero con vistas espectaculares de los Pirineos nevados.
Justo cuando íbamos a entrar, se levantó una ventada tan fuerte que la visita se volvió imposible. La propia taquillera nos devolvió el dinero al ver el temporal.
Perpignan y regreso a casa
Viñedos, ciudad histórica y despedida del Aude
De camino a Perpignan hicimos varias paradas para disfrutar del paisaje y de los viñedos que acompañaban la carretera. En la ciudad paramos a comer, paseamos por el centro histórico y emprendimos el regreso, aún con tres horas de coche por delante.
Habían sido cuatro días preciosos, descubriendo lugares históricos, castillos, abadías y pueblos con muchísimo encanto. Un viaje cultural, diferente y lleno de rincones inolvidables.
Carcassona 2009 se convirtió en uno de esos viajes que se quedan grabados para siempre: historia, paisajes, pueblos con encanto y la sensación de haber recorrido una parte muy especial del sur de Francia.



0 Comentarios