Lago Martiánez
Tenerife 2007 – Un día de verano perfecto junto al mar
INTRODUCCIÓN
Un oasis de agua salada diseñado por César Manrique
El tercer día de nuestro viaje a Tenerife 2007 lo dedicamos por completo a uno de los lugares más emblemáticos del norte de la isla: el Lago Martiánez. Llegamos caminando por el Paseo de las Palmeras, un recorrido lleno de ambiente veraniego, con el sonido del mar acompañando cada paso y el olor a sal mezclándose con el de las flores tropicales.
A medida que te acercas, ya se intuye que no es una piscina cualquiera: es un espacio artístico, natural y arquitectónico a la vez. Un lugar donde el océano, la lava y el diseño se unen de forma magistral.
El complejo del Lago Martiánez
Siete lagos, mar a pocos metros y un entorno de postal
El Lago Martiánez es un complejo formado por siete lagos de agua salada, cada uno con formas orgánicas, islotes, cascadas y zonas de descanso que parecen sacadas de un cuadro. Diseñado por César Manrique, es una de sus obras maestras y un icono absoluto del Puerto de la Cruz.
El mar rompe con fuerza a escasos metros, creando un contraste espectacular entre el azul intenso del Atlántico y el blanco puro de las estructuras del recinto. Es un lugar que invita a relajarse, a desconectar y a dejarse llevar por el ritmo lento del verano.
Un día completo de sol y tranquilidad
Chapuzones, paseos y un ambiente perfecto
Pasamos allí un día entero, sin prisas, disfrutando de baños en sus lagos de agua salada, zonas de solárium amplias y tranquilas, vistas al mar en todo momento y un ambiente veraniego perfecto. Entre chapuzón y chapuzón, aprovechamos para pasear por el recinto, descubrir rincones, sacar fotos y simplemente disfrutar del entorno.
Es uno de esos lugares donde el tiempo parece detenerse y donde cada rincón invita a quedarse un rato más.
Una parrillada para rematar el día
El broche perfecto para una jornada redonda
Después de tantas horas de sol y agua, terminamos la jornada con una parrillada espectacular de carne, el cierre ideal para un día que ya era perfecto por sí mismo. Un final sabroso para una jornada que recordamos con muchísimo cariño.
El Lago Martiánez no es solo un complejo de piscinas: es una obra de arte al aire libre, un homenaje al mar y un símbolo del Puerto de la Cruz. Un imprescindible del norte de Tenerife y uno de los días más relajados y especiales de nuestro viaje.
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