Miravet 2002
Naturaleza, historia y una ruta inolvidable junto al Ebro
Una ruta por el interior de Tarragona
La escapada a Miravet 2002 fue una de esas rutas sencillas pero muy completas, en las que en un solo día se mezclan naturaleza, historia, carretera y pueblos con encanto. Fue una ruta en coche por el interior de la provincia de Tarragona, siguiendo el curso del Ebro, que nos llevó desde Benifallet hasta Miravet, para terminar en Pinell de Brai.
Un día de paisajes, castillos templarios, cuevas sorprendentes y pueblos tranquilos. Una escapada corta, pero de esas que se recuerdan con cariño.
Cova Meravella, Benifallet
La ruta comenzaba en Benifallet, donde nos dirigimos a la Cova Meravella. El acceso ya tenía su encanto: un lugar escondido entre las montañas, con esa sensación de estar llegando a un rincón secreto.
Al entrar, descubrimos una cueva muy singular, llena de formaciones caprichosas, estalactitas, estalagmitas y rincones que parecían sacados de otro mundo. Una visita tranquila, fresca y sorprendente.
Cruzando el Ebro hacia Miravet
Después de la cueva, tocaba cambiar de escenario. Cruzamos el Ebro a través del embarcadero para coches, una experiencia curiosa y muy típica de la zona. Ver el coche subido en la barcaza, el río moviéndose despacio y el paisaje alrededor fue parte del encanto de la ruta.
Desde allí pusimos rumbo al gran protagonista del día: el Castillo Templario de Miravet.
Castillo Templario de Miravet
Situado en lo alto, dominando el río desde las alturas, el castillo es uno de esos lugares donde se respira historia por todos los costados. Desde el pueblo, una carretera con curvas pronunciadas nos llevó hasta la entrada.
El castillo está muy bien conservado y es totalmente visitable. Recorrimos sus murallas, patios y estancias, imaginando la vida templaria entre sus muros. Y, por supuesto, disfrutamos de las mejores vistas del Ebro, especialmente desde lo alto de la torre, a la que se accede por una escalera de caracol no apta para todos, pero que vale muchísimo la pena.
Pinell de Brai
La ruta finalizó en la bonita localidad de Pinell de Brai, un pueblo tranquilo cuyo mayor tesoro es la Bodega de la Cooperativa, un edificio modernista impresionante que destaca entre el paisaje rural.
Un cierre perfecto para una escapada que combinó naturaleza, historia y patrimonio.
Miravet 2002 fue una escapada de un día muy completa, llena de paisajes, historia templaria, cuevas sorprendentes y pueblos con encanto. Una ruta sencilla, pero de esas que se recuerdan con una sonrisa.





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