HOSTALRIC (2021)




















Hostalric (2021)

Una villa medieval donde fuimos los guardianes de la llave

Un alto en el camino con sabor medieval

De vuelta de nuestra escapada por la Costa Brava, buscábamos un lugar intermedio que nos ofreciera una visita turística interesante, y así apareció la población medieval de Hostalric. Allí nos esperaba una experiencia muy especial: la visita con llave, que nos convirtió en auténticos amos de la villa medieval, un pequeño reducto defensivo que recuerda a los feudos catalanes de la época medieval.

La aventura comenzaba en la Oficina de Turismo, junto a un parque infantil. Allí nos entregaron la llave y una hoja de ruta con un mapa para guiarnos libremente por los rincones más significativos de la villa fortificada.

Una llave, una muralla y una villa para nosotros

Con la llave en mano, fuimos protagonistas de un recorrido a nuestro aire. Pudimos abrir espacios cerrados con candado, pasear por el camino de ronda de la muralla, subir hasta lo más alto de la Torre Ararà, admirar las vistas desde la Torre dels Frares o entrar en la misteriosa Cova del Relliguer.

A pocos metros de la Oficina de Turismo encontramos la Torre dels Frares, situada frente al Ayuntamiento. Es la torre más alta de la villa y el mejor mirador del centro histórico y del Castell de Hostalric. Su interior está muy bien rehabilitado, dividido en varias plantas a las que se accede por ascensor o por unas escaleras exteriores no aptas para quienes padecen vértigo.

Callejuelas, portales y una cueva excavada en la roca

Seguimos callejeando por la calle Raval hasta llegar a la Plaça dels Bous, donde comienza el bonito Carrer Major, repleto de flores en todas las casas.

Más adelante encontramos el Portal de les Hortes, el único portal que se conserva tal y como era originariamente. Justo después llegamos a la Cova del Relliguer, a la que pudimos acceder gracias a la llave. Excavada directamente en la arenisca, tras recorrer 26 metros llegamos a una pequeña sala situada a seis metros de profundidad. Se cree que pudo ser un lugar de reunión de familias judías.

Murallas, torres y la postal más famosa

De vuelta al Carrer Major encontramos una puerta que pudimos abrir para acceder al recorrido por las murallas medievales. Además de caminar por ellas, subimos a la Torre Ararà por una escalera de caracol, desde donde disfrutamos de unas vistas impresionantes del Castell de Hostalric.

Después cruzamos el Portal de Barcelona, el lugar perfecto para hacer la emblemática foto de la villa medieval: las dos torres de vigilancia, la entrada a la ciudad y las murallas formando un conjunto espectacular.

Intentamos subir al Castell de Hostalric, pero llegamos casi a la hora de cierre, así que hicimos un breve recorrido exterior y disfrutamos de las vistas desde lo alto.

Una visita breve pero inolvidable

Aunque solo estuvimos una mañana, nos quedamos con muchas ganas de volver y descubrir todos sus rincones. Hostalric es una opción fantástica para una escapada, y además está muy cerca de los Parques Naturales del Montseny y Montnegre.

Hostalric 2021 — Una villa medieval que se vive con llave en mano.

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