BILBAO (2013)


Bilbao 2013

Una ciudad moderna, viva y llena de rincones sorprendentes

Día 1

Centro de Bilbao y mirador de Artxanda

Este primer día estaba dedicado a descubrir la ciudad de Bilbao. Por la mañana visitamos la Alhóndiga, un edificio moderno y sorprendente, donde en su interior se mezclan galerías, espacios culturales y zonas de ocio. Un lugar que refleja perfectamente la transformación de la ciudad.

Ya por la tarde nos dirigimos al elegante Puente Zubizuri, completamente blanco y con unas formas muy características, para así coger el funicular de Artxanda.

En apenas cinco minutos llegamos al Monte Artxanda, donde disfrutamos de una panorámica excepcional de Bilbao: la ría de Nervión serpenteando entre los edificios, el Guggenheim brillando al sol y toda la ciudad extendiéndose a nuestros pies.

Desde allí bajamos caminando hacia el casco histórico, bordeando la ría. Lo primero que nos recibió fue el Teatro Arriaga, puerta de entrada a un casco antiguo lleno de vida. Recorriendo sus calles empedradas llegamos a la Plaza Mayor y posteriormente a las famosas Siete Calles, un lugar con un ambiente especial que engancha desde el primer momento.

Día 2

Ruta por la ría de Nervión

Tras despedirnos de nuestros amigos y llegar de nuevo a Bilbao desde Santander, aprovechamos la tarde para hacer una actividad diferente: una ruta de una hora por la ría de Nervión con la compañía Bilboats.

El recorrido fue espectacular. Pasamos por debajo de los distintos puentes, navegamos frente al Museo Guggenheim, bordeamos San Mamés y descubrimos muchos rincones de la ciudad desde una perspectiva totalmente distinta. Es una experiencia muy recomendable, ya que te permite ver Bilbao desde otro punto de vista.

Día 3

La joya de la corona: el Museo Guggenheim

Para nuestra última tarde en Bilbao nos reservamos la visita exterior al Museo Guggenheim. Como no lo íbamos a visitar por dentro, decidimos ir en metro a una hora en la que el calor no apretara tanto.

De cerca impresiona. Es un edificio diferente, rompedor, que contrasta con la estética clásica de Bilbao. Nos hicimos fotos con todas sus esculturas exteriores: la enorme araña, el famoso perrito de flores, las bolas plateadas… y paseamos alrededor del museo con la ría a nuestro lado.

La zona es preciosa, perfecta para disfrutar del paisaje, del ambiente y de la arquitectura que ha convertido a Bilbao en una ciudad moderna y vibrante.

Bilbao 2013: una ciudad que nos sorprendió en cada rincón.

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