MSC FANTASIA: CRUCERO POR LAS ISLAS CANARIAS (2011)















1. FUNCHAL (Portugal)
2. TENERIFE
3. LANZAROTE
4. MÁLAGA

MSC Fantasía 2011

Nuestro cuarto crucero y el último siendo dos

Un último viaje antes de ser tres

Después de la cancelación del crucero por el Caribe con salida en La Habana que teníamos reservado para enero —una decisión necesaria para evitar riesgos durante el embarazo— nos quedamos con las ganas de hacer un último viaje antes de convertirnos en padres.

Cuando Sara empezó a encontrarse mejor, surgió una oferta para la Semana Blanca: un crucero por el Atlántico en el MSC Fantasía con salida desde Barcelona, sin necesidad de coger avión. Reservamos un camarote exterior con balcón y nos lanzamos a por nuestro cuarto crucero.

Después de dos cruceros por el Mediterráneo y uno fluvial por el Nilo, este iba a ser nuestro segundo crucero con MSC, pero sobre todo el último siendo dos, porque al próximo viaje ya seríamos tres.

Un itinerario diferente

Atlántico, islas volcánicas y final en Málaga

El recorrido nos encantó desde el primer momento: Gibraltar, Funchal (Madeira), Lanzarote, Tenerife y Málaga como punto final. Había un día de navegación en medio y la opción de alargar dos días más por Italia, pero no teníamos más vacaciones.

El MSC Fantasía

Familiar, pero con dos sorpresas

El barco nos recordó mucho al MSC Orchestra, pero tenía dos detalles que lo hacían especial. Al ser marzo, la piscina exterior no se podía usar, pero el barco disponía de una piscina interior climatizada que disfrutamos muchísimo. Y además tenía una pista de squash, algo muy poco habitual en los cruceros.

Viajando embarazados de cinco meses

A pesar de estar ya de cinco meses, Sara se encontró muy bien durante todo el viaje. Hizo todas las excursiones, paseó, disfrutó del barco… incluso hicimos un pequeño reportaje fotográfico que ahora es un recuerdo precioso de aquella etapa.

Las escalas del viaje

Madeira, Canarias y un temporal inesperado

Todas las visitas nos gustaron mucho, aunque por temporal no pudimos parar en Gibraltar, que queda pendiente para otra ocasión.

  • Funchal (Madeira)
  • Tenerife
  • Lanzarote
  • Málaga

Un crucero tranquilo, especial y perfecto para despedir nuestra etapa viajera siendo dos.


Málaga 2011

Última excursión del crucero y último viaje siendo dos

El final del crucero, el final de una etapa

Despedida de viaje y bienvenida a una nueva vida

Málaga significaba el punto y final a nuestro viaje, pero también algo mucho más importante: el último viaje solos, ya que en el próximo ya estaríamos acompañados por nuestro futuro hijo, buscando destinos adaptados en función de la edad del pequeño.

Una noche en Málaga

Hotel Venecia y primeras horas en la ciudad

Como queríamos disfrutar de la ciudad decidimos alojarnos una noche y volver al día siguiente. Por su localización y relación calidad-precio escogimos el Hotel Venecia, situado en la Alameda Principal, a escasos metros de la Calle Larios y del Parque de Málaga.

Nada más desembarcar, en cinco minutos nos dirigimos con las maletas al hotel para hacer el check-in y, en poco tiempo, ya estábamos en la emblemática Calle Larios, una de las calles peatonales que más nos han gustado, aunque el tiempo no acompañaba demasiado.

Paseo por el centro histórico

Entre plazas, teatros y la Manquita

Llegamos a la Plaza de la Constitución y desde allí nos adentramos en el centro histórico de Málaga, que es simplemente precioso y con un ambiente muy sano, haciendo que el paseo fuera muy agradable.

Pasamos por delante del Teatro Albéniz, del Teatro Romano y nos encontramos con la imponente Catedral de Málaga, conocida como la Manquita.

Como el tiempo seguía sin acompañar, decidimos retirarnos al hotel, descansar y cargar pilas para cuando mejorase la meteorología.

Noche en Larios

Tapas, ambiente y calles llenas de vida

Y así fue: cuando empezaba a anochecer dejó de llover y decidimos volver a recorrer Larios y disfrutar de algo muy típico de Andalucía: tapear.

El ambiente en las calles era impresionante, estar en cualquiera de las terrazas una delicia y las tapas como para repetir cincuenta mil veces.

Con mucha pena nos retiramos porque se estaba haciendo tarde y habíamos planeado para el día siguiente una ruta turística muy interesante.

La Alcazaba de Málaga

Jardines, murallas y vistas al Mediterráneo

A la mañana siguiente, después de desayunar en el hotel, nos dirigimos hacia el punto fuerte de la ruta: la Alcazaba de Málaga, y esta vez nos acompañaba un sol radiante.

Es una fortificación musulmana a los pies del Monte Gibralfaro, visita obligada en la ciudad. Con una entrada muy barata tienes acceso a jardines, patios, murallas… con unas vistas impresionantes del Mar Mediterráneo y de la ciudad de Málaga.

No paramos de hacernos fotos porque cada esquina tiene su magia, imaginando lo que la Alcazaba un día llegó a ser y las gentes que vivían en su interior.

Últimas horas en la ciudad

Teatro Romano, la Manquita y más tapas

Volvimos al centro de la ciudad para visitar de nuevo el Teatro Romano, pero viniendo de donde venimos, siendo sinceros, los restos romanos no nos sorprenden demasiado.

De allí fuimos a la Plaza del Obispo, a los pies de la Manquita por la parte posterior, para seguir disfrutando de nuestro descubrimiento del tapeo, en especial con una selección de croquetas que nos encantaron.

Se hacía tarde y nos quedaba un viaje de cuatro horas hasta casa en AVE, pero dejamos Málaga con una sonrisa en la cara y muchas ganas de volver. Por cierto, magnífica estación de AVE, que parece más bien un centro comercial ultramoderno.

Publicar un comentario

0 Comentarios