La Garrotxa 2010
Escapada de Halloween entre volcanes y pueblos medievales
Una casa rural perfecta
Entre Besalú y Olot, en plena naturaleza
Para el puente de Halloween de 2010 reservamos una casa rural preciosa en el corazón de la provincia de Girona, estratégicamente situada entre Besalú y Olot. Fuimos con dos parejas de amigos y desde el primer momento supimos que habíamos acertado.
La casa era enorme y comodísima: habitaciones independientes con lavabo, un comedor inmenso donde compartimos largas sobremesas, jardines rodeados de naturaleza donde hicimos una barbacoa memorable y un ático convertido en sala de estar con televisión y juegos de mesa. Un lugar perfecto para desconectar y disfrutar.
Una escapada muy completa
Naturaleza, historia y pueblos con encanto
Habíamos planificado la escapada con antelación para aprovechar al máximo cada día: rutas por la naturaleza, visitas culturales y pueblos medievales. Queríamos una escapada variada y lo conseguimos.
Parque Natural de la Zona Volcánica
Una ruta exigente, pero espectacular
La primera mañana teníamos concertada una visita guiada al Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, con salida desde el Parc Nou de Olot. Nos avisaron de que la excursión sería físicamente exigente… y no exageraban.
Finalmente la hicimos dos parejas, acompañados por Cobi, que disfrutó como nadie del recorrido. Aunque la ruta era dura, con cuestas intensas y senderos exigentes, él iba feliz, corriendo entre árboles y charcos hasta acabar completamente embarrado. Un pequeño explorador marrón en plena acción.
Caminamos entre paisajes volcánicos únicos, aprendimos la historia de los volcanes de la zona y paseamos por la falda de antiguos cráteres. Una experiencia diferente, intensa y muy enriquecedora.
El recorrido finalizó en la Fageda d’en Jordà, un bosque de hayas con un colorido otoñal espectacular. Parecía un cuadro: hojas doradas, luz suave y un silencio que invitaba a quedarse allí horas.
Cobi, nuestro compañero de aventuras
Entre volcanes, barro y felicidad perruna
En esta escapada también nos acompañó Cobi, que ya formaba parte de todas nuestras aventuras. La Garrotxa fue para él un parque de juegos infinito: senderos húmedos, bosques frondosos, caminos de tierra… y barro, muchísimo barro.
Fue imposible no reírnos al verlo tan contento, convertido en un pequeño explorador lleno de barro de arriba abajo. Su energía y su alegría hicieron que esta escapada fuera todavía más especial.
Besalú
Un puente medieval que nunca se olvida
A la mañana siguiente visitamos Besalú, uno de los pueblos medievales más bonitos de Cataluña. Su puente fortificado sobre el río Fluvià preside la entrada al pueblo y regala una de las imágenes más fotogénicas de la escapada.
Para conocer mejor su historia contratamos una visita guiada que nos llevó por la Judería, la Plaza de la Libertad y otros rincones llenos de encanto. Un paseo tranquilo, lleno de detalles y con un ambiente medieval que se respira en cada calle.
Castellfollit de la Roca
Un pueblo suspendido sobre una pared basáltica
Esa misma tarde visitamos Castellfollit de la Roca, un pueblo espectacular situado sobre una pared volcánica de más de 50 metros de altura. Sus callejuelas estrechas, su mirador y la Torre del Reloj forman un conjunto único.
Hicimos una pequeña ruta por caminos que nos llevaron hasta un valle donde confluyen dos ríos. Un paseo sencillo pero precioso, perfecto para terminar el día.
Olot
Visita a amigos y un casco antiguo con historia
El tercer día tocaba volver a casa, pero antes hicimos una parada en Olot, epicentro de la Garrotxa. Aprovechamos para visitar a unos amigos que conocimos en el crucero de 2006 y pasear por su núcleo antiguo, incluida la Iglesia de Sant Esteve con su escalinata exterior.
Y al regresar a casa recibimos la mejor noticia posible: estábamos embarazados. En julio de 2011 seríamos padres por primera vez. Así terminó nuestra escapada a la Garrotxa 2010: con volcanes, pueblos medievales, amigos, Cobi embarrado… y una alegría que nos cambió la vida.

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