Montsant 2010
Ruta de montaña con amigos — Mayo 2010
Una nueva aventura en la naturaleza
Del recuerdo de Els Ports a un reto mayor
Después de la excursión del mes anterior a Els Ports, nos animamos a dar un paso más y hacer, junto a unos amigos del Estival Park, una ruta más exigente por el Parque Natural de la Serra del Montsant. Una salida de mañana completa para disfrutar de la montaña en estado puro.
La subida desde La Morera
Senderos empinados hacia la Serra Major
Empezamos la ruta desde la localidad de La Morera de Montsant, en dirección a la Serra Major. El inicio no dio tregua: senderos con subidas muy pronunciadas durante la primera hora, que nos hicieron entrar rápidamente en calor.
El paso con cuerda
Un sendero estrecho con el vacío a un lado
En uno de los tramos más delicados del recorrido, para pasar de un lado a otro del camino era necesaria una cuerda. El sendero bordeaba la montaña por su lado exterior, con cientos de metros de caída. Mejor no mirar abajo. Fue un momento de adrenalina pura.
Por encima de las nubes
Un instante mágico en lo alto del Montsant
Hubo varios momentos inolvidables, pero uno de ellos llegó cuando, tras seguir subiendo, nos encontramos por encima de las nubes. Estaban tan cerca que parecía que podíamos tocarlas. Una imagen difícil de olvidar.
Clot del Cirerer
Un oasis verde entre montañas abruptas
El camino se suavizó hasta llegar a un lugar perfecto para descansar y desayunar: el Clot del Cirerer. Un rincón muy verde y especial, escondido entre las montañas abruptas del Montsant. Una auténtica delicia de lugar.
Serra Major y Grau de Barrots
Vistas impresionantes y el tramo más técnico
Continuamos hacia lo alto de la montaña, recorriendo la Serra Major, que nos regaló vistas espectaculares de todo el Montsant. Desde allí iniciamos el descenso, encontrándonos con el Grau de Barrots, el punto más conflictivo de la ruta. Como indica su nombre, para bajar era necesario utilizar unos hierros como apoyo.
Superado este tramo más técnico, la bajada se volvió mucho más rápida y agradable, comenzando con un paso espectacular entre dos grandes piedras y continuando por un sendero cómodo que nos llevó de nuevo a La Morera de Montsant, casi siete horas después de haber empezado.
Tras una ruta exigente y completa por unos parajes naturales impresionantes, nos habíamos ganado una buena comida. Y así lo hicimos, disfrutando de gastronomía catalana en el restaurante del pueblo. Un día perfecto de montaña, naturaleza y amistad.

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