LA PALMA (2026)

La Palma, la Isla Bonita

Tajuya, Tajogaite y CaƱos de Fuego en una escala de crucero

Nuestra escala en Santa Cruz de La Palma fue una de las mÔs especiales del crucero. Esta vez queríamos conocer de cerca la zona afectada por la erupción del volcÔn Tajogaite en 2021. Para movernos con libertad, alquilamos un coche de alquiler nada mÔs bajar del barco, y en pocos minutos ya estÔbamos rumbo al oeste de la isla.

La Palma es una isla verde, tranquila y profundamente marcada por la naturaleza. Conocida como La Isla Bonita, combina bosques de laurisilva, miradores volcÔnicos y pueblos llenos de calma. Su historia reciente quedó marcada por la erupción del volcÔn de Cumbre Vieja en 2021, un episodio que transformó parte de su paisaje y mostró la fortaleza y unidad de sus habitantes.

La carretera, como casi todas en La Palma, es una mezcla de curvas, miradores y paisajes verdes que van cambiando a cada kilómetro.

Mirador de Tajuya: el lugar donde el mundo miró a La Palma

Nuestra primera parada fue el Mirador de Tajuya, uno de los puntos mÔs emblemÔticos de la erupción. Durante semanas, este mirador fue el lugar desde donde periodistas, científicos y vecinos observaron el avance del volcÔn.

Al llegar, impresiona ver el cono volcÔnico del Tajogaite, las coladas negras extendiéndose hacia el mar y el contraste entre la vegetación verde y la lava reciente.

Por las rÔfagas del viento que se levantaron de repente pudimos estar únicamente unos instantes y no pudimos disfrutar del todo del mirador.

Mirador Oficial del Tajogaite: la mejor vista del volcƔn

A pocos minutos en coche se encuentra el Mirador Oficial del Tajogaite, un espacio acondicionado tras la erupción para observar de forma segura el nuevo volcÔn.

El acceso ya impresiona, porque en la carretera se puede ver claramente el tramo que quedó cortado por la lava, un recordatorio visible de la fuerza de la erupción.

Es un mirador muy bien preparado, con paneles informativos y una vista panorƔmica que deja sin palabras. Desde allƭ se aprecia perfectamente el crƔter rojizo, las laderas cubiertas de piroclastos y el recorrido de las coladas.

Centro de Interpretación de los Caños de Fuego

Después de los miradores, nos dirigimos al Centro de Interpretación de los Caños de Fuego, donde teníamos una visita programada. La Cueva de las Palomas estaba completa y no pudimos acceder a la visita interior, pero sí pudimos recorrer una parte del tubo volcÔnico, una experiencia muy interesante para entender cómo se formaron estas estructuras durante la erupción.

El centro explica de forma clara y visual cómo nació el volcÔn, cómo avanzaron las coladas y cómo afectaron a la vida de los palmeros. Maquetas, vídeos, fotografías y paneles informativos ayudan a comprender la magnitud del fenómeno desde un punto de vista científico, geológico y humano.

Las pasarelas sobre la colada volcƔnica

La visita continúa en el exterior, donde se recorren las pasarelas construidas sobre la colada solidificada. Caminar por ellas es una experiencia única: el calor que aún desprende la roca en algunos puntos, el olor a azufre, las grietas y texturas de la lava reciente y el silencio absoluto del paisaje volcÔnico.

Es un lugar que impacta y emociona a partes iguales. La Palma renace, y estas pasarelas permiten observarlo de forma segura y respetuosa.

Tras la visita, regresamos tranquilamente hacia Santa Cruz de La Palma, disfrutando del paisaje verde y montaƱoso que hace tan especial a esta isla, y parando a ver uno de los productos tipicos de la isla, los plataneros. Llegamos al puerto con tiempo de sobra para devolver el coche y embarcar sin prisas.

Regreso a Santa Cruz y despedida de una isla Ćŗnica

La Palma nos dejó una mezcla de emociones: respeto por la fuerza de la naturaleza, admiración por la resiliencia de sus habitantes y la sensación de haber vivido una excursión única.

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