Port del Comte 2016
Un día de nieve en familia y amigos
Una escapada de invierno
Nieve, trineos y cuatro abuelos
A principios de 2016 hicimos una escapada de un solo día a Port del Comte, una de esas salidas improvisadas que acaban siendo inolvidables. Fuimos acompañados por los cuatro abuelos y también por los amiguitos de Arnau, formando un grupo grande, divertido y con muchas ganas de disfrutar de la nieve.
La pista de trineos
Risas, carreras y nieve para todos
El plan principal del día era claro: aprovechar la pista de trineos de la estación. Los niños no pararon ni un minuto. Subían, bajaban, repetían, se reían, se caían en la nieve y volvían a empezar. Los abuelos disfrutaron muchísimo viendo a Arnau y a sus amigos pasarlo tan bien, y también se animaron a tirarse alguna vez.
Fue una mañana llena de energía, de fotos divertidas y de ese ambiente familiar que solo se vive cuando varias generaciones comparten un mismo plan.
Un rato para esquiar
Un par de horas en las pistas azules
Mientras los niños seguían disfrutando de los trineos, Sara y yo aprovechamos para escaparnos un par de horas y esquiar por las pistas azules de Port del Comte. Hacía tiempo que no esquiábamos los dos solos, y fue un momento perfecto para desconectar, deslizar por la nieve y recordar lo mucho que nos gusta este deporte.
El día acompañaba: frío justo, nieve suficiente y un ambiente tranquilo que nos permitió disfrutar sin prisas.
Un día completo
Nieve, familia y recuerdos
La escapada fue corta, pero muy intensa. Volvimos a casa cansados, con la ropa llena de nieve y con la sensación de haber aprovechado el día al máximo. Port del Comte nos regaló un invierno divertido, familiar y lleno de momentos que aún recordamos con una sonrisa.
Port del Comte 2016 — Un día de nieve para recordar.

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