VALL DE NURIA (2014)








     






Vall de Núria 2014

La primera nieve de Arnau en un valle mágico

Semana Santa en la montaña

Un valle, un cremallera y un objetivo: tocar nieve por primera vez

Para Semana Santa preparamos una escapada de tres días a la Vall de Núria, acompañados por los abuelos. Nuestro objetivo era claro: si quedaba un poco de nieve, queríamos que Arnau la tocara por primera vez.

Aprovechamos una buena oferta que incluía estancia en el hotel de la propia Vall y el viaje de ida y vuelta en el tren cremallera.

Ribes de Freser

Comida catalana antes de subir al valle

Como el cremallera salía desde Ribes de Freser, nos desplazamos hasta allí en coche. Comimos en un restaurante de cocina catalana tradicional y, con el estómago lleno, nos dirigimos a la estación para iniciar el ascenso.

El trayecto en el cremallera es una experiencia en sí misma: cascadas, bosques, montañas y un paisaje que se vuelve más espectacular a cada curva. Al salir del último túnel, la Vall de Núria apareció ante nosotros como una postal. Fue un momento mágico.

Primeras emociones

La nieve que esperábamos… y la sonrisa de Arnau

Tras dejar las maletas en el hotel, nos dirigimos a la base de las pistas de esquí, ya cerradas por el calor, pero con bastante nieve acumulada. Allí vivimos uno de los momentos más especiales del viaje: Arnau tocó la nieve por primera vez.

Jugamos, nos lanzamos bolas, nos reímos… y disfrutamos como niños, todos por igual.

Santuario y lago

Un paseo entre historia y frío de altura

Después visitamos el Santuario de Núria, donde tocamos la campana, y paseamos por la zona del lago, que a última hora de la tarde empezaba a cubrirse de frío. El ambiente era precioso, silencioso y muy especial.

Segundo día

Actividades de invierno y verano en un mismo lugar

El alojamiento incluía varias actividades, y al ser abril coincidieron tanto las de invierno como las de verano. A primera hora fuimos casi los primeros en el Parc Lúdic, donde Arnau disfrutó durante una hora bajando en trineo, tanto solo como acompañado, y tirándose en el Tubby para pequeños.

Después subimos en funicular hasta lo más alto de las pistas para disfrutar de unas vistas espectaculares: montañas nevadas, silencio absoluto y una panorámica increíble de toda la Vall de Núria.

El día continuó con un paseo en barca por el lago, algo accidentado pero divertido, y un trayecto en ponis, que Arnau disfrutó muchísimo, guiándolos con total libertad durante media hora.

Niebla y descanso

Un final de día tranquilo en el hotel

De repente, una niebla espesa cubrió todo el valle, creando un ambiente casi mágico. Aprovechamos para descansar en el precioso hotel, disfrutar de la zona de juegos infantiles y relajarnos en su magnífico restaurante.

Despedida

Un valle al que siempre querremos volver

A la mañana siguiente tocaba despedirse de aquel lugar idílico. Habíamos vivido una escapada familiar preciosa, con momentos únicos y la primera nieve de Arnau. Nos fuimos con la sensación de que volveríamos algún día en pleno invierno para disfrutar de sus pequeñas pistas de esquí.

Vall de Núria 2014: nieve, familia y un valle que siempre emociona.

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