SAGUNTO (2018)


Sagunto (2018)

Un castillo que siempre veíamos desde la autopista… por fin de cerca

Un destino que siempre llamaba nuestra atención

Cada vez que viajábamos por la autopista, allí estaba: el Castillo de Sagunto, imponente, vigilando desde lo alto de la montaña. Siempre decíamos “algún día tenemos que subir”. Y ese día llegó el 31 de diciembre de 2018, aprovechando nuestra escapada de Nochevieja por Valencia.

Teníamos la ilusión de recorrer su interior, descubrir sus murallas y disfrutar de las vistas panorámicas que tantas veces habíamos imaginado desde la carretera.

La sorpresa inesperada

Pero al llegar nos encontramos con una sorpresa que no esperábamos: el castillo estaba cerrado por ser 31 de diciembre. No nos habíamos informado previamente y nos quedamos con las ganas de entrar.

Aun así, no dejamos que eso arruinara la visita. Aprovechamos para recorrer toda la zona exterior, caminar por los alrededores y disfrutar de las vistas del castillo desde fuera, que ya de por sí son impresionantes.

Calles con historia

Como no podíamos acceder al interior, decidimos perdernos por las calles que rodean el castillo. Calles estrechas, casas antiguas, rincones con encanto… un ambiente muy auténtico que nos permitió conocer otra cara de Sagunto.

Fue un paseo tranquilo, sin prisas, disfrutando del entorno y del silencio de un día tan especial.

Una excusa perfecta para volver

Aunque no pudimos entrar, la visita nos dejó claro algo: tenemos excusa para volver a Sagunto.

El castillo sigue ahí, esperándonos, y tarde o temprano volveremos para recorrerlo por dentro y disfrutarlo como se merece.

Sagunto 2018 — Una visita incompleta, pero con la promesa de volver.

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